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Éxito del libro “Proceso Histórico de la Transformación Socio-Económica de Colmenar Viejo y sus Pueblos de Influencia. La Desamortización De Madoz como Impulsora del Cambio” en su presentación

Cultura
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El acto fue presentado por el antropólogo social, historiador y profesor de la UNED Roberto Fernández Suárez, contando con la presencia del sociólogo y autor del libro, Miguel Ángel de Andrés Santos, acompañado de Álvaro Soto Carmona, catedrático y profesor de Historia contemporánea de la UAM, que ha sido el autor del prólogo de la obra; la profesora de la UCM Laura Rodríguez Peinado, Profesora Titular y Vicedecana de Estudiantes y Extensión Universitaria, del Departamento de Historia del Arte de la UCM, y del historiador e impulsor de innumerables actividades culturales locales, Mariano de Andrés Santos.

presentacion libro tRoberto Fernández fue el primero en tomar la palabra para con brevedad hablar de la obra que se iba a presentar y las personas que le acompañaban en la mesa, continuando en el uso de la palabra Mariano de Andrés, que en su turno se refirió al currículo del autor  y a las vicisitudes académicas ocurridas durante los años que duró la investigación para llevar a cabo el libro que se presentaba.

A continuación el turno de palabra fue para Laura Rodríguez que calificó el contenido del libro como de gran importancia académica, que sin duda, en la universidad donde ella es profesora hubiera sido merecedora de la máxima clasificación como tesis doctoral, resaltando que es un excelente trabajo sobre los procesos ocurridos en Colmenar Viejo y sus pueblos de influencia durante el siglo XIX.

Álvaro Soto tras manifestar su satisfacción por volver al pueblo donde hace años fue concejal, desarrolló una exposición en la que resaltó la importancia del libro, analizando  comparativamente el proceso que supuso el transito del Antiguo Régimen al Nuevo en los distintos países de nuestro entorno, y cómo el libro que se presentaba matizaba lo ocurrido a nivel local con el profundo cambio económico y social que se llevó a cabo en Colmenar Viejo y sus pueblos de influencia.  

Por su parte el autor del libro Miguel Ángel de Andrés,  comenzó agradeciendo la presencia de los asistentes y sobre todo de los componentes de la mesa, así de las múltiples personas que le han ayudado en los años de investigación del tema de esta publicación, para seguidamente pasar a resaltar la importancia del periodo a que se refiere su libro y al desconocimiento general que hay de aquel momento de la historia, que considera fundamental para conocer periodos posteriores, en este caso en el nivel local y comarcal. 

Explicó que la obra, de investigación histórica, consta de tres volúmenes, con gran número de cuadros y gráficos en los que se ha narrado los procesos históricos ocurridos en varios pueblos de la Comarca (Colmenar Viejo, Chozas de la Sierra, Manzanares el Real, Cerceda, El Boalo, Matalpino, Becerril de la Sierra y Moralzarzal) a los largo del siglo XIX. Y las transformaciones que se dieron en ellos, debido en gran parte, a la pérdida de las propiedades municipales propiciada por la desamortización de Madoz, pasando en su gran mayoría a manos de una élite económica y social. 

También, precisó que como principios fundamentales para hacerse una idea general del libro, y atendiendo a las definiciones conceptuales de varios autores de las ciencias sociales, lo que se debe considerar como método, para entender que es un cambio social,  hemos de tener en cuenta varias  cuestiones:¿Cómo  era  antes?  ¿Cómo cambia? ¿Por qué? ¿Cuál es la naturaleza o característica del cambio? ¿En qué consiste el proceso? ¿Qué forma resulta? ¿Cuándo podemos decir que una sociedad ha cambiado? ¿Qué sentido tiene decir que un municipio o una  comarca  han cambiado? A todas estas preguntas  se intenta responder a lo largo de las páginas de estos volúmenes.

Esta nueva obra histórica, dijo, que ahora se presenta, esperaba fuese de gran interés para los aficionados y para los investigadores de los acontecimientos históricos de nuestros pueblos, ya que se adentra en un tiempo y unas formas, que hasta el momento se habían abordado escasamente, narrando y poniendo en conocimiento como se articuló y se expandió la primacía patrimonial de poderosas familias colmenareñas, incluyendo como más representativas las familias dedicadas a la cría del ganado de lidia, además de otros compradores, entre los que no faltaron representantes de la nobleza, que fueron los adquisidores de fincas y dehesas en la multitud de subastas que se realizaron para la adjudicación de lo que dio en llamar Bienes Públicos, una vez que ya habían sido expropiados, en este caso, a los ayuntamientos.

¿Por qué y no otros pueblo centraron la atención de estos compradores? Se preguntó el ponente, para continuar respondiéndose, que en eso jugó una función fundamental los espacios geográficos llamados Enclaves, que como es conocido son espacios, normalmente de considerable extensión, ubicados lejos del municipio al que pertenecen administrativamente. Tienen enclaves: Becerril de la Sierra, El Boalo, Cerceda, Matalpino, Manzanares el Real y Moralzarzal;   y  la  mayoría   de  ellos  se encuentran   muy  cerca  del  término   de Colmenar Viejo.

En otro momento se refirió a la grave situación social  y económica el cambio de propiedad de las fincas del común, aportando distintos datos del tema, y que la solución vino años más tarde con la urbanización de las calles de Madrid y la construcción de la línea férrea del norte, y después, el tren  a Colmenar Viejo, que demandaron un abundante volumen de la piedra, que en grandes cantidades, se dan por estos parajes serranos, además también, la construcción de los canales de Isabel II y Santillana demandaron mucha mano de obra, siendo un alivio para muchos vecinos. La transformación social y laboral se había realizado y creado un importante número de jornaleros de la construcción.

presentacion libro dPara finalizar su intervención, puso en conocimiento de los asistentes, cómo y a qué dedicaron los ayuntamientos el dinero que recibieron por la subasta de sus fincas.   Esos importes, dijo, se los entregaron en títulos de la  deuda  pública, que se tuvieron que depositar en la Caja General de Depósitos, la cual con una periodicidad anual, no siempre exacta, les pagaba los réditos. Si necesitaban cierta cantidad de su depósito para pagar deudas o hacer una inversión  había de pedir autorización  al Gobernador Civil, que no siempre lo condecía. Cerró citando el ejemplo del ayuntamiento de Colmenar Viejo, que gasto prácticamente la totalidad de ese capital en dos proyectos de cierto interés; por un lado en la creación de un Pósito a metálico para dar préstamos a los agricultores locales, que según el catedrático Criado y Manzano, funcionaba muy bien, y por otro lado, para la traída del agua corriente desde el canal de Santillana hasta el pueblo, además de la creación, en las afueras del casco, de un lavadero municipal.

Finalmente el moderador dio paso a las preguntas de los asistentes antes de dar por finalizado el acto.

 

Colmenar Viejo, y eso explica el interés de los colmenareños por los pastos de estos espacios, que además fueron vendidos en la desamortización  de Madoz.

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