banner censura diariocolmenar

Los líderes europeos, lacayos de Estados Unidos y traidores a Europa

En La Red
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times
Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive
 

Las llantinas de Von der Leyen y de Borrell son cada día más patéticas. No sé si tendrán su público que las tome en consideración o si les queda alguien que los crea o incluso que los tome en serio, pero de verdad que da pena ver cómo se arrastran por salas de prensa y medios de comunicación diciendo sandeces sin ningún tipo de lógica o con una altura intelectual a nivel de un parvulario. 

Uno de sus argumentos favoritos contra Rusia es denunciar que Moscú está utilizando la energía como arma. ¿Qué querrán? ¿que use mejor sus armas nucleares? Rusia se está enfrentando a una guerra híbrida de cuarta generación ella sola contra toda la OTAN que incluye la guerra convencional, la guerra económica y la guerra mediática. Le han robado decenas de miles de millones de activos depositados en occidente, se le impide pagar su exigua deuda para declararla en suspensión de pagos, Le han aplicado el mayor paquete de sanciones económicas de la historia reciente de la humanidad, se la ha expulsado de organismos internacionales y de los sistemas de intercambio monetario y bancario del mundo. La han echado hasta de Eurovisión o de las competiciones deportivas internacionales… Y ahora estos iletrados se quejan de que la Federación Rusa no les venda todo el petróleo o el gas que necesitan  cuando su intención pública y manifiesta es dejar de comprarle hidrocarburos cuanto antes mejor. 

Lo que quieren decir a Rusia y a la opinión pública del Viejo Continente es algo así como «véndeme todo el gas que necesite, a precio de saldo, para que pueda atacarte luego y seguir robándote a placer». Desde luego, es una verdadera lástima que Rusia necesite seguir vendiendo mercancías a estos sátrapas para cubrir sus objetivos económicos y posibilitar el bienestar de su población en estos tiempos de guerra, de lo contrario iba a enterarse esta caterva irresponsable lo que significa un invierno sin reservas de gas y con restricciones obligadas a una población que debería levantarse contra ellos y echarlos a patadas de unos cargos públicos que utilizan contra Europa y en favor de Estados Unidos. 

Porque es ese el verdadero problema de lo que está sucediendo. Son los EEUU los que han provocado esta guerra, a la mayor gloria de sus empresas armamentísticas y energéticas, para crear un nuevo telón de acero que divida a Europa e impida que pueda jugar un papel importante e independiente en el nuevo mundo que se está alumbrando en esta década a pesar de los Estados Unidos. 

El rol de la mayoría de líderes europeos es el de verdaderos traidores al proyecto de integración europea, traidores a las pueblos del continente y lacayos del imperialismo norteamericano. Son las clases trabajadoras europeas quienes van a pagar, ya lo están haciendo, las ansias expansionistas de la OTAN con pérdidas de poder adquisitivo que les impedirán desarrollar una vida digna, mientras que ellos, con sueldos de centenares de miles de euros, nos dan lecciones de cómo ahorrar energía o de cómo lavarnos sólo las partes pudendas para «no darle dinero a Putin».

Acordémonos de ellos y de su camarilla cada vez que vayamos a una gasolinera, cada vez que nos venga el recibo de la luz, o cada vez que paguemos en un supermercado. Pensemos también que esta situación se puede arreglar rápidamente cumpliendo la palabra dada sobre la expansión de la OTAN al este; a través de la celebración de referéndums de autodeterminación en Ucrania que recojan la voluntad popular sin coacciones y mediante el establecimiento de garantías de seguridad que respeten los intereses de todas las partes en conflicto, justamente aquello que se le negó reiteradamente a Rusia a finales de 2021 cuando presentó varias propuestas de entendimiento a la OTAN que fueron prácticamente tomadas a risa por Joe Biden.

Su irresponsabilidad les puede llevar a un invierno mucho más caliente de lo esperado. Nos han echado una soga al cuello por orden de Estados Unidos. El miedo, una vez más, debe cambiar de bando. 

FUENTES: BANDERAROJA