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SANGRE EN LA SELVA - CRÓNICA COP25 - 9 Diciembre

Columnistas
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La mañana ha comenzado ajetreada. Esta semana es la recta final de la COP25, donde una vez más, los acuerdos de los distintos países deben de ser más efectivos y ambiciosos para que con responsabilidad, se tomen todas aquellas medidas necesarias para paliar en la medida de lo posible los efectos del cambio climático, ya que la emergencia mundial la tenemos encima de nuestras vidas y regiones y cuyos efectos ya lo estamos padeciendo en muchos lugares del mundo, con sequías extremas e inundaciones catastróficas.

Greenpeace, en una rueda de prensa, ha presentado el informe “Las heridas del carbón y las violaciones de derechos humanos en las importaciones españolas”. España no deja de ser responsable de este cambio climático al permitir a las multinacionales actuar sin un sentido de responsabilidad ambiental fuerte y comprometida. Los informes se pueden bajar en los links que pongo a continuación:

https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2019/12/LasHeridasDelCarbon_DEF.pdf

https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/las-heridas-del-carbon-violaciones-de-derechos-humanos-en-las-importaciones-espanolas/

https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/el-lado-oscuro-del-carbon/

En esta conferencia, Greenpeace solicitaba el cierre el cierre de las Centrales Térmicas en España para el 2020.

El Ministro de Medio Ambiente de Panamá, en una de las charlas realizadas en el Stand de Euroclima, ha dicho que ya es una realidad de cómo las comunidades indígenas abandonan las costas y se adentran al interior debido a los fuertes huracanes que frecuentemente azotan Panamá con decenas de muertos. Dice “que no se puede afrontar el cambio climático sin que se tenga en cuenta los derechos humanos”. El representante de la Unión Europea advierte que los que más van a sufrir el cambio climático son los pobres, las mujeres y los pueblos indígenas, ya que son los más vulnerables.

En la zona verde y ante las charlas que frecuentemente están dando las administraciones públicas como maquillaje de imagen, una mujer les ha sacado los colores solicitándolos que realicen acciones urgentes desde la administración y que se dejen de buenas palabras que no llegan a ningún lado y que cuando se acabe esta cumbre, todo se habrá olvidado.

Por su parte, Joaquín Araujo, en una charla magistral y poética, ha dicho claramente que “Vivir, es una planta creciendo. Respiramos a lo largo de nuestra vida 600 millones de veces y es atmósfera que nos da la vida, que hace vivir la planta y que sin embargo está siendo destrozada por la intolerancia de los listos. Somos lo que respiramos. Respirar es lo más cercano a la vida. La atmósfera es la casa del clima y el clima es la casa de los humanos. La atmósfera es como una placenta y sin embargo está siendo privatizada por un asesino psicópata que mata, mata mucho. Mata la primavera y el otoño, mata la propia vida”. Palabras preciosas que llegan al corazón y nos hacen revivir de esperanza. Pero para ello debemos buscar al asesino que mata y ponerlo a buen recaudo de la Tierra para protegerla. ¿Quién es ese asesino que mata?.

A las tres de la tarde, fuera del Recinto Ferial, a 500 metros, con frío, el movimiento indígena denuncia al Presidente de Brasil por lo que está haciendo a su pueblo, por el genocidio de sus pueblos, la expulsión de sus tierras. “Nuestro gobierno no está dando ningún apoyo a los pueblos indígenas. Tenemos que unirnos en la lucha. Somos los guardianes de las selvas, las selvas no sólo son nuestras, son del planeta, de la humanidad. Solicitamos de la Comunidad Internacional ayuda y a España también para que los pueblos indígenas sean respetados con sus derechos como así lo declara naciones unidas. Este mismo organismo dice que los pueblos indígenas son necesarios para combatir el cambio climático y sin embargo, aquí estamos en la calle, gritando con nuestras voces de desesperación porque en la COP no quieren escucharnos, no nos dejan expresar nuestro pesar”. “No tenemos muy buenas perspectivas sobre lo que se acuerde en esta Convención. Llevamos 25 años estando en estas cumbres y no hay cambiado nada, al revés, estamos en un grave retroceso. Ya estamos cansados. Por ello pedimos que la próxima Cumbre del Clima se realice en lugares cercanos a nuestros pueblos y que vean con sus propios ojos como las selvas están desapareciendo, como están matando a nuestros líderes indígenas, como el petróleo encharca y envenena nuestros ríos. La COP debe negociar con los pueblos indígenas, ellos están negociando con nuestras tierras y no nos dejan estar allí con nuestras voces. La verdadera COP se ha trasladado a la calle porque no nos permiten que nuestras voces lleguen a los gobiernos y sin embargo a ellos se les llena la boca de anunciar que ayudan a los pueblos indígenas mientras que nuestra gente está siendo asesinada”.

Este estremecedor grito de los pueblos indígenas de la Amazonía es interrumpido de vez en cuando por sirenas de vehículos policiales que escoltan a altos cargos políticos. Una estampa triste y real, una selva encharcada de sangre inocente que lucha por la defensa de nuestro planeta y unos políticos blindados en sus coches y que tienen en sus manos la vida de millones de personas.

Un representante indígena de la Amazonia colombiana toma la palabra y anuncia con palabras entrecortadas al borde de las lágrimas que: “Acaban de asesinar a seis compañeros indígenas en la selva colombiana. Nuestras vidas están amenazadas de forma continuada y los gobiernos no hacen nada y amparan a las multinacionales que con grupos para militares extorsionan y asesinan a nuestro pueblo. Solicitamos ayuda inmediata. Si nosotros morimos, las selvas morirán a manos de los extractores de los recursos naturales y con ellos morirá también la vida en el planeta al destruir sus grandes pulmones que abastecen de oxígeno para la vida. También repercutirá en todos vosotros”.

Al anunciar la muerte de seis indígenas, una chica indígena que estaba a mi lado se tapo la cara y lloró de impotencia, un dolor que sale del alma y que contagia.

Nos acercamos al final de una cumbre donde es una incógnita las decisiones que se vayan a tomar. Mucha gente está desilusionada, no se avanza en la toma de decisiones y se van aplazando una vez más, temas importantes que deberían ser resueltos en este Cumbre.


Desde la COP25, informa:
Pedro Pozas Terrados
Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio
Nombrado por la Secretaría del Cambio Climático de Naciones Unidas, como Observador de la Sociedad Civil.